28.3.09

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Pues bien, cada vez que la angustiada vuelva a sentirse abandonada (y va a sentirse abandonada muchas veces, fijo, no sólo por mera cuestión de estadística, sino porque ¿quién aguanta a una persona enganchada al sufrimientos, que se pasa media vida llorando y la otra media a punto de hacerlo?), cada vez que un amante decida que no quiere volver a verla más, o que la echen del trabajo, o que discuta con su mejor amiga, o que en la tienda de abajo se acaben las existencias de su helado favorito, entonces, ¡zas!, nueva crisis de angustia, y vuelta a las noches en blanco, a los pensamientos suicidas, a las lágrimas constantes y a las decisiones impulsivas como las citadas. Angustia de abandono lo llaman. O ciclotimia, aunque no sea lo mismo.

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2 comentarios:

María Magdalena dijo...

pd. las cucarachas tenían razón.

Anónimo dijo...

¿Cuando te vas a lanzar?