3.6.08

02


Era tan apremiante la pasión restaurada, que en más de una ocasión se miraron a los ojos cuando se disponían a comer, y sin decirse nada taparon los platos y se fueron a morirse de hambre y de amor en el dormitorio.

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2 comentarios:

María Magdalena dijo...

pd. Marie Antoinette se ha apoderado de mi blog.

.marta. dijo...

o eme ge
qué bonito!
:* tequiero tantotantotanto