22.4.09

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Aquella tarde de domingo sucedieron muchas cosas, una tras otra. Fue un día extraño. Hubo un incendio allí cerca y nosotros subimos al terrado del segundo piso para verlo, donde nos besamos sin más. Dicho de esta manera, suena estúpido, pero así fueron las cosas.
-Quizá deberíamos reunir los objetos de valor y evacuar la casa. Por suerte, el viento sopla en dirección contraria, pero puede cambiar en cualquier momento, y aquí al lado hay una gasolinera. ¡Vamos, te ayudo a recoger los objetos de valor!
-No tenemos nada valioso.
-Algo habrá. Libretas de ahorro, sellos registrados, certificados, esas cosas. Para empezar, necesitarás dinero.
-No lo necesito porque no pienso huir.
-¿Aunque se queme la casa?
-Sí. No me importa morir.
-Como quieras. Me quedo contigo.
-¿Morirás a mi lado?
-¡Ni hablar! Si las cosas se ponen feas huiré. Si quieres morirte, hazlosolita.
-¡Qué despiadado eres! No voy a morir contigo sólo porque me has invitado a comer. Si se tratara de una cena, todavía.

I

1 comentario:

María Magdalena dijo...

pd. esta canción me pone triste.