11.1.08

07


Cariño, supongo que estarás satisfecho, que motivos no te faltan, la vida no te ha tratado tan mal, tú dirás, una mujer sólo para ti, de no mal ver, que con cuatro pesetas ha hecho milagros, no se encuentra a la vuelta de la esquina, desengáñate. Y ahora que empiezan las complicaciones, zas, adiós muy buenas, como la primera noche, ¿recuerdas?, te vas y me dejas sola tirando del carro. Y no es que me queje, entiéndelo bien, que peor están otras, pero me da rabia, la verdad, que te vayas sin reparar en mis desvelos, sin una palabra de agradecimiento, como si todo esto fuese normal y corriente.

Cinco horas no son nada.

3 comentarios:

Cleopatra dijo...

cinco horas no pero un libro de las cinco horos enteras...
madre mia... y no me digas que no
que se de que estamos hablando!
eeeeeeeeeele!

No sirven de nada... dijo...

Como jode el desamor, eh!

Cristaina, dijo...

Me rajo del nombre del libro...
Y te firmo en vez de terminar de estudiar de una puta vez.